2014/05/06

Rutina

Le miró de soslayo, como si no fuera con él, con esa soberbia que da la ignorancia en las personas jóvenes que, sin haber salido aún de la pubertad, se creen el principio y fin de todas las cosas. Ella le devolvió una mirada frontal, sin aspavientos en su rostro,


serena, como el que sabe que caería no tardando en sus brazos, conocedora de la necesidad de independencia que él le transmitía. Sísifo ignoraba su propio mito. Afortunado a pesar de todo, encontró trabajo,  del que sólo se libraría al final de una vida, abrazado a Rutina.



© Samier  2014 05

1 comentario:

Rafael GG dijo...

Si Sísifo cargaba una y otra vez con la piedra por toda la eternidad... , por aquello que no hay mal que cien años dure, espero que nuestra gente encuentre trabajo y salgamos de esta, como hemos salido de otras,a pesar de nuestros infames gobernantes.
Quiero hacerme optimista.
Un saludo